Solicitar el ingreso en nuestra residencia equivale a escoger voluntaria y libremente el modo de vida que la caracteriza  

   

PRESENTACIÓN

 

 

      

La Congregación de Religiosas de María Inmaculada, fundada por Santa Vicenta Mª López y Vicuña, te ofrece a través de la residencia un estilo de vida sencillo y familiar y un medio para tu desarrollo integral basado en una concepción cristiana de la vida.


 

  NUESTRA MISIÓN ES    acoger, acompañar y formar en valores a las jóvenes para que puedan encontrarse personalmente con Jesucristo y descubrir la alegría de ser hijas de Dios.

 

     

 ... LA REALIZAMOS CON LAS JÓVENES MÁS NECESITADAS espiritual, moral, cultural, social y económicamente.

   

   Damos preferencia a:

* empleadas de hogar

* quienes están lejos de su familia y hogar o carecen de ellos

* inmigrantes

* las jóvenes que se preparan para el trabajo a través del ESTUDIO


  FINALIDAD DE LA RESIDENCIA

Ayudar al crecimiento de la joven en todas las dimensiones de su personalidad- física, intelectual, afectiva y religiosa-

   Crear un ambiente de familia.

    Potenciar el respeto y la solidaridad.

  Favorecer la responsabilidad en el estudio y/ o trabajo. 

  Educar en la fe.

 


PROYECTO EDUCATIVO

OBJETIVO GENERAL 

Ofrecer la residencia como un lugar de acogida, promoción, prevención y evangelización, que favorezca el desarrollo integral de las jóvenes, y las impulse a ser agentes de cambio en nuestra sociedad desde unos valores cristianos.

LA RESIDENCIA...

...ESPERA DE TI...

Actitudes que potencien la unión y el compañerismo: sencillez, cercanía, alegría, confianza, diálogo, sinceridad, interés por las demás, espíritu de servicio, responsabilidad y respeto.

 

Integración, participación y colaboración en las actividades.

 

Voluntad de crecer en todas las dimensiones: personal, social, cultural y religiosa. 


CONCLUSIÓN

 

    Hacer realidad este ideario implica la estrecha colaboración entre comunidad religiosa, educadoras, residentes y padres para crear un ambiente donde sea posible la convivencia familiar, el estudio y/o trabajo responsable, la formación humana, la maduración en la fe, y el descubrimiento de la propia vocación.