¿Quienes somos?

 

SANTA VICENTA Mª LÓPEZ Y VICUÑA

Fundadora de la Congregación de las Religiosas de María Inmaculada. 

 

                         Nació en la ciudad de Cascante, Navarra, España, el día 22 de marzo de 1847, una joven de buena posición social, que al DARSE CUENTA DE LA REALIDAD EN QUE VIVIA, lo dejó TODO para dedicarse totalmente a las chicas más pobres, a las marginadas socialmente, a las que no contaban nada para nadie. 

                      Fundó en la ciudad de Madrid la Congregación de  Religiosas de María Inmaculada; tomó el hábito en 1876 y emitió sus votos religiosos en 1878.. Difundida su familia religiosa, terminó la Fundadora su breve vida en Madrid el día 26 de diciembre de 1890.

  LA  CONGREGACIÓN DE RMI

 

                          La Congregación de Religiosas de María Inmaculada fue fundada el 11 de junio de 1876, como respuesta a las urgentes necesidades de las jóvenes, que de los pueblos llegaban a las grandes ciudades para servir. 

                      

LAS  R.M.I.

 

                      Nosotras, Religiosas de Mª Inmaculada, seguimos el ritmo que nos ha marcado Santa Vicenta Mª, una joven que en el s. XIX descubrió el sufrimiento de otras jóvenes, pobres, sin posibilidades de futuro, que vivían la injusticia, la opresión y el abuso de los que tenían poder. Jóvenes que venían de sus pueblos a la ciudad a servir, cargadas de ilusiones y al mismo tiempo de miedos, buscando un futuro.  

                 Sueños rotos por una sociedad que las marginaba, que las utilizaba, con las que no contaban, no importaban a nadie…  Pero Vicenta María supo ver en ellas una nota de color diferente, supo reconocer y luchar por su dignidad, y ver a Jesús que sufría con ellas y las amaba con toda la compasión de su corazón.

 

¡Y Dios estaba de su parte!

 

y para que el corazón de Dios, estallara de alegría, Vicenta Maria, funda una Congregación que se dedica plenamente al servicio de las jóvenes más necesitadas.

¡LAS CHICAS HAN

TRIUNFADO!

 

                   Hoy, las Religiosas de Mª Inmaculada, damos la vuelta al mundo con 127 casas llenas de jóvenes, donde se vive y transmite el Evangelio intentando hacer de él la banda sonora de nuestra vida.

 

                    Ofrecemos residencias de estudiantes, de trabajadoras, centros culturales y sociales, donde los jóvenes se promocionen, y se abran caminos en la vida y lleguen a ser personas realizadas, cristianos comprometidos, dispuestos a trabajar juntos por cambiar nuestro mundo herido en un hogar donde…